RESPLANDOR

 

El resplandor nace de la luz.
El resplandor  no es la luz, sino aquello que da testimonio de ella.

El resplandor es el reflejo de otro que incide en uno.
El resplandor es un fulgor.
El resplandor es una aureola de esplendor para los ojos del cuerpo y los del alma.

El resplandor ignora que es resplandor, no se ve a sí mismo, porque está cegado por la luz.

Durante el día surge  de una luz intensa que incide sobre una superficie virgen, que pulida en Dios, metalizada en él, permite ser reflejo suyo, provocando un brillo a los ojos de los demás.

Durante la noche surge de una luz nocturna, puede ser luz de luna, luz de la belleza de las estrellas en manos de Dios; luz del relámpago o luz los rayos en la tormenta.

Su visibilidad depende de la distancia de mira. De lejos el resplandor de una vela no se ve, y de cerca sí,   y paradójicamente hay que irse lejos, fuera, para poder contemplar el reflejo de la gran ciudad. Si el entorno  tiene bruma, el resplandor se crece.

Dice mi amigo Guillermo que “existen infinidad de resplandores: los Fugaces, los Periódicos, los Misteriosos, los Permanentes. Ellos pueblan nuestro vivir y matizan diversos momentos de nuestra existencia:

“PERIÓDICOS. El Amanecer, un resplandor progresivo de esperanza, de la luz que anuncia nuevas oportunidades para amar, para hacer, para sonreír, para ser. Jubilosa, la Naturaleza despierta en él a las flores y a los pájaros. El Crepúsculo, el sol se refugia en el horizonte y nos invita  a la reflexión sobre nuestro día. Es el resplandor que antecede al sueño, a nuestro contacto con el mundo onírico en donde nacen las fantasías.

FUGACES, relámpagos que anteceden al trueno en la noche, los del fuego al bailar, los de una linterna vacilante Los que comunican en la noche un barco con otro. Los  de una mirada airada, aquellos de una intuición que nos sorprende.

MISTERIOSOS, los que vemos… pero no vemos y nos dejan absortos porque  descubren perspectivas desconcertantes, asombrosas. Los que no sabemos su procedencia pero que iluminaron nuestra fe en algo o en alguien.

El PERMANENTE, este Resplandor es en singular y se llama SABIDURIA”

En la Biblia, el libro de la luz de Dios, del fulgor de su verbo, el resplandor es una luz trascendente que emana de Dios, que ilumina a las personas que están junto a Dios y las hace ser  irradiación de la gloria y el amor de Dios para los demás.

La voluntad de Dios hace resplandecer cosas y personas, pero la proximidad nuestra hacia Él las potencia en mayor o menor medida, según Él quiera, y producto de este acercamiento es la FELICIDAD, como resplandor periódico, fugaz, misterioso y permanente, todo al mismo tiempo.

Isa

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Hammock.- I Can Almost See You (4: 14) http://youtu.be/c-ayuRE5xd8

Besos

 

¡Que me bese con besos de su boca! Cantar de los Cantares 1, 2

Un beso es el roce de los labios en la piel para transmitir afecto. Un acto abiertamente íntimo. Socialmente visible. Sincero algunas veces, ocultamente falso otras. 

A unos nos gustan los besos,  sobre todo si son muestra de cariño y amor. Los labios amados quieren transmitir cercanía amorosa por eso deseamos, anhelamos algunos besos. El corazón vibra y el contacto llena el alma, Dios está ahí, oculto en esos besos, porque Él es el amor. 

El beso es un acercamiento físico que algunas veces irrumpe en la intimidad. Hay besos que aprietan,  otros se quedan en la atmósfera.  

En la Biblia el beso está presente como en la vida misma. Hay besos cargados de llanto y emoción,  besos de enamorados, besos mentirosos, besos que intentan restaurar una relación, besos que piden perdón o besos de despedida y, cómo no, el beso traicionero de Judas.

Isa Cano

First Impressions. «Appalachia Waltz». Yo Yo Ma, Edgar Myer y Mark O´Connor. 

La Mirada en Cuaresma

Tiempo para Dios y tiempo para los demás.

Tiempo para mirar y tiempo para cambiar la mirada.

Tiempo para llenarse y tiempo para desprenderse.

Tiempo para vivir hacia fuera y tiempo para vivir hacia dentro.

CUARESMA, tiempo para vivir en plenitud.

The Swan Saint-Saens Yo-Yo Ma (3:44)  

CERCANIA

Las cosas de la vida nos trasladan a las cosas de Dios.

Cuando leo en la Biblia: ¡No tengas miedo, que estoy contigo! recuerdo que cuando mis hijas eran pequeñas, y todavía no sabían nadar, yo les esperaba dentro de la piscina y les insistía para que se tiraran diciendo: “¡No tengas miedo, salta! ¡Que estoy aquí, contigo!, ¡Venga que no me muevo!, ¡Que estoy contigo!, ¡Salta!”… Unas veces saltaban al agua,  pero otras imposible, les podía el miedo.

En los textos que he ido seleccionando, Dios nos dice de manera repetida e insistente que está con nosotros,  que no tengamos miedo. Y es que Dios es un Padre que nos lleva de la mano con todo cariño y ternura. Un Padre que siempre está con nosotros aunque no nos demos cuenta o no le veamos. Un Padre que nos dice que nos sintamos seguros porque él nos acompaña.

Os invito a orar y sentir  la cercanía de Dios.
Isa
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Yumeji’s Theme by Shigeru Umebayashi  

 

El desierto

 

Por eso voy a seducirla, voy a llevarla al desierto y le hablaré al corazón. Oseas 2, 6

Desierto lugar de la escucha, lugar del silencio, del encuentro con la debilidad, con la pobreza de uno mismo. 

Desierto lugar fértil en su aridez, lugar de naturaleza escondida,  de la vida que lucha por la vida.

Isa Cano


El Desierto

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A variation On Scotty. Shigeru Umebayashi

Adios, Pedro Casaldáliga

Querida Isa,

Gracias por tu invitación: a orar y precisamente a partir de una palabra, de la Palabra. Invitándonos a orar a partir de una palabra nos invitas también a guardar silencio ante tantas palabras vanas o violentas. Siempre estando en sintonía con el Verbo divino que se hizo palabra humana.

En ese silencio y con estas palabras, recibe un abrazo en la Paz de la Palabra del Reino, que es el silencio de la Palabra de Jesús de Nazaret.

Pedro Casaldáliga

Nombre

Dios, al nacer nos pone nombre. Durante la vida nos llama por nuestro nombre. Y al final lo pronunciará para que al oírlo sepamos dónde ir.

Un verso de Pedro Casaldáliga.

Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿has amado?

y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres.

El nombre de Dios es amor, y con él vivimos felices.

Isa

Una música para orar: Tigran Quintet

Enterrar

Obras son amores: Enterrar a los muertos

Los seres vivos somos parte de la tierra: en ella nacemos, con ella crecemos y a ella volvemos después del camino de la vida. Por eso, la tierra es el símbolo universal de la madre naturaleza,  y todos regresamos a ella como a la casa materna.

«Vuelve a la tierra de tus padres, donde están tus parientes, que yo estaré contigo». Génesis 31, 3

Isa


Una música para acompañar tu lectura: Concierto de piano y orquesta de Ravel

Presos

Obras son amores: Visitar al preso y Redimir al cautivo

Jesús estuvo preso y vivió la soledad de la injusticia.  

Las obras de misericordia  nos recuerdan que estamos llamados a ser mano de Dios eficaz y efectiva con todos, en particular con las personas que están en situaciones límites de la vida,  y esa práctica nos redimirá a nosotros mismos como cautivos de nuestra propia debilidad.

Isa

Pincha aquí si quieres acompañar tu lectura con música: Befield du deine Wege( J.S. BAch, PAsión de San Mateo)

Desnudos

Obras son amores: Vestir al desnudo

El vestido protege al ser humano de las inclemencias del tiempo y cubre la intimidad de la persona.

Esta obra amorosa de vestir al desnudo requiere la capacidad de percibir la desnudez y cubrirla con esmero. Vestir, como Jesús lo haría, supone la búsqueda de la talla del otro, respetar sus gustos y buscar en tejido adecuado, que no produzca alergia ni picores.

A veces estamos desnudos ante la vida, desprotegidos, con necesidad de que alguien nos arrope y conforte de las inclemencias de la vida, como lo haría Jesús.

Isa

Peregrinos

Obras son amores: Acoger al peregrino

Acoger es un verbo con doble dirección, supone recibir y dejarse invitar.

María supo practicarlo en plenitud. Dios andaba como un peregrino buscando acogida, María abrió su ser y engendró a Jesús.

Jesús promulgó la acogida amorosa al que a la puerta está. Él también suplica nuestra acogida, no porque necesite de nosotros sino porque nos quiere: «Mira que estoy a la puerta y llamo, si me abres, entraré y comeré contigo»,  así de simple acoger para compartir. Eso es la santidad de Dios.

Isa

Olafur Arnalds. Poland 

Sedientos

Obras son amores: Dar de beber

«De noche iremos de noche, que para encontrar la fuente, sólo la sed nos alumbra» (San Juan de la Cruz).

El instinto puede ser un camino para saciar la sed en la soledad del ser humano. Pero la mano y la bondad amiga pueden darnos de beber cuando estamos  sedientos del amor de Dios.

Isa

Alexandre Desplat. Labandon

 

Hambrientos

Obras son amores: Dar de comer

Nuestra tierra es rica en alimentos, está preparada para sustentar a todo ser vivo, de cualquier especie, sin embargo hay hambre en el mundo.

Dar de comer es tan humano como el mensaje de Jesús.  ¡Qué necesaria es esta obra de misericordia! tan sencilla, pero tan incumplida.

Isa

Alexandre Desplat. La  joven de la perla


Rogar a Dios

Obras son amores: Rogar a Dios

Poner en manos de Dios la vida es un acto amoroso de fe y esperanza en Él. Rogar a Dios por los vivos y difuntos es querer dejar a Dios el espacio para que actúe allí donde solo puede llegar Él. Esta obra de misericordia enlaza el amor de Dios con la vida en la tierra y en el cielo.

Isa


Lucas D`Alberto.Grace.


La Palabra de Dios nos habla: 


 

Ser comprensivo

Obras son amores

Dios nos ha hecho defectuosos, y cómo nos cuesta sobrellevarlo… Convivir a diario con el defecto propio y ajeno no es fácil, es una prueba de resistencia, es muestra del amor verdadero.

¡Qué práctica es esta obra de misericordia!

Isa


Adagio for Strings. Samuel Barber


Consolar


Obras son amores

Consolar es aliviar la pena al afligido con la presencia, con la caricia o las buenas palabras. Pero este gesto de amor no evita el daño.

Hay situaciones dolorosas que no tienen vuelta atrás solo el paso del tiempo y  la compañía amorosa del otro ayudan a sobrellevarlos.

El consuelo disminuye el dolor porque la pena se comparte.


Epilogue. Kristoffer & Daniel Wurtzel